En un momento marcado por desafíos sociales, ambientales y económicos, cada vez más empresas están replanteando su razón de ser. Hoy, el éxito ya no se mide únicamente en resultados financieros, sino también en el impacto que las compañías generan en las personas, las comunidades y el planeta.
En este contexto, el movimiento de las Empresas B ha ganado relevancia global. En México, organizaciones certificadas están transformando sectores tan diversos como el turismo, la alimentación o la energía, demostrando que la rentabilidad puede coexistir con un propósito claro.
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