Preguntas Frecuentes

¿Por qué los nuevos Estándares de B Lab™ son importantes para mí aunque no me afecte ECGT?

Porque los Estándares de B Lab V2 son el nuevo lenguaje del impacto. Certificar bajo estos estándares te permite blindar tu reputación, acceder a capital y construir una empresa más resiliente y atractiva para el talento joven.

Aunque no tengas la urgencia de julio de 2026, los nuevos Estándares de B Lab V2 ya son la hoja de ruta oficial. Te recomendamos empezar a familiarizarte con el proceso de certificación y los requisitos de los 7 Temas de Impacto hoy mismo. Esto te permitirá cerrar brechas operativas (como la medición de huella de carbono o brecha salarial) con calma, evitando que el cambio sea disruptivo cuando llegue tu fecha oficial.

Para demostrar con verdadero sentido el rol de liderazgo que las Empresas B™ tienen en el mundo, debemos elevar la vara de nuestros estándares de certificación. Además, para mantener su competitividad e innovación, las empresas necesitan evolucionar al ritmo de las exigencias del mercado.

Por eso, la evolución de los estándares está en nuestro ADN: se han actualizado seis veces desde que nació el Movimiento B hace 20 años.

En diciembre de 2020 anunciamos esta última revisión para responder a los profundos cambios del contexto empresarial global. El resultado son unos estándares que redefinen lo que significa ser una Empresa B, con requisitos más claros que nunca para asegurar que la certificación responda a los desafíos sociales y ambientales de hoy y del futuro.

Los nuevos estándares son el resultado de cuatro años de trabajo colectivo. Realizamos dos consultas públicas en las que participaron más de 3,000 aliados de 67 países, recibiendo 26,000 comentarios.

Este proceso participativo asegura que los estándares se adapten a las realidades y contextos de empresas de todo el mundo, reflejando nuestro compromiso de construir el movimiento de manera colectiva.

La mejora continua sigue siendo el pilar fundamental de nuestra comunidad. No buscamos la perfección, sino el progreso.

Tras la certificación inicial, cada organización deberá evidenciar mejoras año tras año, cumpliendo con nuevos requisitos a los tres y cinco años. A partir de ahí, el compromiso es mantener el estándar y seguir impulsando un impacto positivo en su camino como Empresa B.